Remedios caseros y naturales para el asma

La madre naturaleza tiene todo un arsenal de remedios que pueden ser de gran ayuda para controlar el asma y aliviar sus síntomas.

Algunos de ellos como el ajo, la cebolla, el jengibre, el limón o la miel están al alcance de tu alacena. Mira la lista y ten siempre a la mano. Recuerda mayo es el Mes de la concientización del asma.

remedios para el asma

En los EE.UU. hay más de 25 millones de personas que viven con asma, entre ellos 7 millones de niños, según cifras del Instituto Nacional del Corazón, los Pulmones y la Sangre. La Organización Mundial de la Salud (OMS) refiere que es la enfermedad crónica más común entre los niños y afecta a unos 235 millones de personas en el mundo.

¿Qué es el asma?

Asma es una palabra griega (asthma) que significa: respiración difícil y es una enfermedad crónica de los pulmones que inflama y estrecha las vías respiratorias y causa períodos repetidos de silbidos al respirar, presión en el pecho, dificultad para respirar y tos. Afecta a personas de todas las edades.

Remedios caseros para el Asma

1- Te de Jengibre

T de Jengibr

El té de jengibre es una gran alternativa para aliviar el asma de manera natural. Algunos de sus componentes tendrían un efecto broncodilatador que ayudarían a respirar mejor, según científicos de la Universidad de Columbia. Este efecto se debería a su acción para inhibir una enzima que hace que los músculos de las vías respiratorias se contraigan y al mismo tiempo activa otra enzima que relaja las vías respiratorias.

2- La Cebolla

Cebolla

La cebolla tiene fama de hacer llorar y ponerle mucho sabor a los platillos, pero también contiene un flavonoide llamado quercetina que ayuda a relajar los bronquios y disminuir la constricción de las vías respiratorias, según estudios de la Universidad Queen’s de Irlanda y la de Agricultura de Wageningen, Holanda. Otro de sus compuestos, los tiosulfinatos, también tendrían propiedades antiasmáticas.

3- Ajo

Ajo

El ajo era usado como un medicamento natural mucho antes de ser usado como condimento. Gracias a sus propiedades anti inflamatorias, ha sido considerado como uno de los remedios caseros más eficaces contra el asma. Un estudio publicado en el Iranian Journal of Allergy, Asthma and Immunology comprobó que el extracto de ajo reduce significativamente la inflamación de las vías respiratorias.

4- Jugo de Limón

Jugo de Limon

Tomar jugo de limón mezclado con agua ayuda a evitar que la mucosidad se acumule en los bronquios, mejora la respiración y limpia el aparato respiratorio de bacterias y gérmenes que podrían dificultar el paso del aire. También puedes inhalar el vapor de la bebida caliente recomienda Linda B. White, autora de “The Herbal Drugstore”.

5- Miel Expectorante

Miel

Más allá de su dulce sabor, la miel es un expectorante y un anti inflamatorio natural que ayuda a eliminar las flemas y es útil para sacar el moco que se acumula en las vías respiratorias y bloquea el flujo de aire que podría desencadenar o agravar un ataque de asma. Puedes beber una taza de agua caliente mezclada con dos cucharadas de miel diariamente.

6- Te verde

Te Verde

El té verde es una fuente natural de teofilina, una sustancia con acción broncodilatadora que forma parte de muchos fármacos empleados en el tratamiento del asma y que relaja los músculos que soportan los tubos bronquiales. Se usa para prevenir y tratar el resoplo (respiración con silbido), la respiración entrecortada y la dificultad para respirar (Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU.).

7- Vapores de Eucalipto

Vapores eucalipto

Si prefieres aliviar el asma con remedios caseros que no tengas que tomar, los vahos o vapores de eucalipto son uno de los remedios más utilizados en la sabiduría popular. El eucalipto es uno efectivo expectorante y favorece la limpieza de los conductos respiratorios y abre las vías, facilitando la respiración. Simplemente pon a hervir en agua varias hojas de la planta y luego apaga el fuego. Respira los vapores que arroja la mezcla.

Un ataque de asma puede ocurrir cuando te expones a factores desencadenantes. Los más comunes son: el humo de tabaco, los ácaros del polvo, la contaminación del aire exterior, el humo de las fábricas o de cualquier tipo de fuego, las cucarachas, los animales y el moho, el ejercicio físico.

Por eso te recomendamos utilizar algunos de estos remedios, pero recuerda consultar tu Doctor antes de emplearlos. Esto solo son consejos, que deben ser supervisado por un profesional.

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