Por qué poner un cubo de hielo en este punto

La  medicina y la ciencia tienen una estrecha relación y sin duda alguna cuando estas se fusionan la una con la otra podemos obtener muchísimos resultados maravillosos pues obtenemos algunos tratamientos que resultan de suma utilidad.

Sin embargo, además de la medicina que todos conocemos, hay una que siempre está buscando formas de innovar y casi siempre nos termina sorprendiendo de una manera increíble debido a los tratamientos que plantea, te hablamos de la medicina occidental.

Esta medicina es maravillosa para tratar muchos padecimientos y dolores, es más muchas veces se ha empleado para tratar enfermedades que resultan ser muy dolorosas, es más es probable que conozcas acerca de la acupuntura, otra de sus maravillosas creaciones.

El día de hoy te hablaremos de una técnica cuyo nombre es Feng Fu, y proviene de la acupuntura, es decir tiene los mismos beneficios pero sin la necesidad de insertar agujas en nuestro cuerpo. Si quieres saber de que te hablamos, entonces sigue leyendo este post y entérate de más detalles.

La técnica Feng Fu con un cubo de hielo

Esta técnica es muy buena, y solo se basa en localizar el punto feng fu, ubicado en la parte posterior de nuestro cuello, pero ¿para qué localizamos este punto Feng Fu?

Esta técnica más que todo se basa en hacer uso del hielo y un trozo de tela con el cual haremos lo siguiente:

Recuéstate boca abajo o incluso puedes sentarte

Coloca el hielo en el punto Feng Fu, es decir en la parte posterior de tu cuello

Mantén el cubo de hielo en esta zona por unos 20 minutos, es por eso que recomendamos la tela, para que no se mueva.

Es muy probable que a los 40 segundos ya quieras quitarlo de la zona pues sientes como si te quemara, pero solo debes esperar un poco más y verás como desaparece esa sensación que sin duda es como de calor, y es justo la que va directo al punto Feng Fu.

Esta técnica, la puedes hacer 2 veces al día, las cuales deben ser una en ayunas justo después de levantarte y otra antes de irte a dormir por las noches. Hazlo un día sí, y dos días no.

Entre los beneficios que nos ofrece esta técnica encontramos que nos ayuda a liberar más endorfinas que nos van a ayudar a conciliar el sueño mucho mejor.

Nos sentiremos más activos, nos sentiremos relajados, incluso nuestra digestión mejorará, evitaremos los resfriados y la fiebre, alivia dolores de muela, cabeza y en las articulaciones.

Mejora el sistema respiratorio y también funciona para aliviar los problemas de la tiroides, artritis, hipertensión y hasta el asma.

Ahora que conoces esta técnica seguro que te va a encantar los resultados que vas a obtener.

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